Confieso, que
hasta hace relativamente poco, no eran santo de mi devoción... He visto
demasiadas burradas decorativas en las que ellas, eran las protagonistas... Pero con
el tiempo, he aprendido que el resultado final es, en la mayoría de
los casos, "cuestión de estilo"...
En los últimos años, su calidad, en cuanto a colores y texturas, ha mejorado considerablemente, y muchas, casi rozan la perfección... Por lo que se convierten en estupendos recursos para aportar viveza y colorido sin necesidad de preocuparse por el mantenimiento o sustitución...









