Fue hace casi dos meses, cuando el dolor de corazón, se le subió a la
cabeza, y noto como los pensamientos literalmente burbujeaban, para a
continuación cabalgarle cerca de los oídos, salírsele por los ojos, escapársele
por la boca....
Quiso agarrarlos todos, extendiendo los dos brazos en un gesto
que más bien parecía una súplica, siendo fiel a su instinto...
Quiso devolverlos, al que creía el lugar perfecto, en el orden deseado...





