El verde es un color al que a veces se deja de lado a la hora de decorar, tal vez porque nos resulta complicada su visualización en combinación con otras tonalidades, o porque tal y como muchas personas me han manifestado, es un color agresivo o que resta luminosidad.
A mí, personalmente el verde me encanta, de echo es uno de mis colores favoritos, y opino que nada más lejos de la realidad...
Combina perfectamente con blanco, negro e incluso podemos atrevernos con tostados o con diferentes tonos de verde en un mismo espacio...
Además, aporta personalidad, positividad y frescura al ser el color asociado tradicionalmente a la naturaleza...
Y... combinado hábilmente, localizándolo en determinados rincones y en la tonalidad apropiada, no tiene porque restar luz en ningún caso...
Hoy quiero apostar por el verde a través de este dormitorio infantil donde se cumplen todas mis premisas.
El verde es personalidad y alegría y se salta los convencionalismos que a veces tan poco me gustan...
¿Qué sensaciones os aporta el verde? ¿Para que rincones de vuestra casa recurriríais a él?
¡FELIZ SEMANA!
Fuente:
&SUUS