No puedo vivir sin puntillas, lazos, papeles de seda, plantas con flores, recuerdos de mi infancia, cintas, cordones, sin libros, velas, pinturas, sin cuadernos en blanco, sin cuadernos llenos, sin canciones, paisajes, paseos, viajes y maletas, guirnaldas, carruseles, antiques, sin la luna llena en el jardín, sin luces nocturnas desde el coche, sin estrellas gigantes que se confunden con aviones, sin fotografías de casi cualquier cosa, sin el sonido del mar de fondo, sin jugar con la forma de las nubes, sin domingos de tostada, chimenea y chocolate, sin cerrar los ojos en un concierto de música clásica, sin tí...